SALAMANCA y provincia (Enero, 2026)

 

Domingo, 18 de enero         MOGARRAZ

Salimos a las 09:00 de la mañana desde la estación Sur de Madrid en dirección a Mogarraz, un pequeño pueblo de Salamanca, en la lista de los más bonitos de España, y donde tenemos nuestro hotel, el Hotel Spa Villa de Mogarraz (ver crítica en TripAdvisor).

Comemos en el hotel y por la tarde visitamos la localidad que es muy pequeña. Mogarraz cuenta con 250 habitantes censados pero la realidad es que tiene muchos menos viviendo en él.



Lo más característico y especial de este pueblo es que, en los años 60, un pintor mogarreño, Florencio Maíllo, comenzó a hacer retratos de todos los vecinos y  estos (de tamaño considerable) se empezaron a colocar en las fachadas de las casas donde vivían; hoy día todas las viviendas lucen en los frentes los retratos de los que habitan y habitaron las mismas; algunos han muerto pero otros pueden verse todavía por sus calles. Llama la atención los retratos que hay en una fachada lateral de la iglesia que pertenecen a algunos habitantes que se han ido de la localidad. 


Esta pintoresca costumbre se ha constituido en tradición de los lugareños y seña de identidad de la población. Resulta muy curioso y nunca había visto algo así anteriormente. 


Salvo esto, el pueblecito no tiene nada de particular salvo algunas calles con casas de estilo montañés (piedra y encalado con traviesas de medera.


Lunes, 19        Ledesma - Ciudad Rodrigo


Hoy visitamos por la mañana la localidad de Ledesma.

Comenzamos por subir hasta un mirador desde el ue hay una bonita vista de los alrededores y del puente romano.


Continuamos el recorrido por la antigua iglesia de San Miguel donde hay un centro de interpretación de la historia del pueblo. La entrada cuesta 1 €

Cada rincón del montaje que parece un laberinto ofrece interesantes aspectos de las principales culturas que se han asentado en la localidad a través de reproducciones de objetos y de personajes virtuales que informan de algunas curiosidades del pasado.

Para terminar la visita se tiene que subir al coro desde el que se ofrece una vista general del antiguo templo y del montaje museográfico que forma a través de los pasillos el nombre de Ledesma.

A continuación Nos dirigimos a la iglesia de Santa María la Mayor que se encuentra en la parte alta del pueblo. Hay que decir que esta iglesia está siempre cerrada pero si se quiere visitar el interior en el centro de interpretación de la iglesia de San Miguel se puede hablar con la chica que conoce a una señora voluntaria que abre la iglesia para poder verla y merece mucho la pena. La entrada vale 1€.

Este templo se construyó entre los siglos XV y XVI, con estilo gótico y sobre una construcción anterior y fue sede de una clerecía a la que servía de coro una bella capilla gótica adosada a la nave del Evangelio.  Su interior consta de una sola nave con bóveda de crucería; es destacable la grandiosa bóveda de su Capilla Mayor, de Gil de Hontañón. De los sepulcros sobresale el del infante D. Sancho, con su estatua yacente.

Aparte de los dos templos, Ledesma no tiene mucho más sobresaliente.

Terminada la visita a la iglesia ya es la hora de comer lo que hacemos en la siguiente localidad que vamos a visitar, Ciudad Rodrigo.

Ciudad Rodrigo constituye un conjunto monumental que está muy bien conservado y en el que se pueden ver muchísimos palacios y casas solariegas además de un castillo que hoy es el parador de turismo; la mayoría de los palacios son hoy día oficinas, locales varios o bancos. Además, conserva una muralla intacta de 2 kms. que rodea la ciudad y que está protegida por dos fosos. Sus monumentos más emblemáticos son el Castillo de Enrique II (donde se ubica el parador) y la Catedral de Santa María, uno de los mejores complejos románicos y góticos de la comunidad de Castilla y León.

En primer lugar, dado que todo el grupo va a la catedral, nosotras nos acercamos a visitar un peculiar y único museo: el Museo de orinales.

La idea de su creación surge en 1980 cuando aparecieron una docena de estos enseres de barro durante una obra. Estas piezas llamaron la atención de un  mirobrigense apodado “el Peseto” (porque solía hacerse trajes con monedas de peseta) quien comenzó la colección que en un principio era itinerante pero debido al enorme número de piezas tuvo que hacerse estable posteriormente. En 2019 el ayuntamiento adquirió este original repertorio de orinales, bacines, escupideras, cuñas y dompedros (sillas con orinal incorporado) siendo este el único museo en Europa de este tipo. Cuenta con 1350 piezas llegadas de todos los continentes y que abarcan desde el siglo XIII hasta la actualidad. También se exponen algunos de los trajes elaborados con pesetas de su extravagante creador.



El museo se ubica en la primera planta. En la planta baja se pueden ver otras dos salas: la primera con el museo del tamborilero (tamboriles y flautas de 3 agujeros); en la segunda, una colección de artilugios científicos antiguos. Esta es, sin duda, una visita imprescindible si se llega a  la ciudad. La entrada cuesta 2,5€.

A continuación nos dirigimos a la catedral de Santa María cuya entrada cuesta 6€ (con descuento) y 7€, la general, pero merece la pena cada uno de los euros porque es una catedral impresionante con un coro de madera tallada y un pórtico (similar al de la Gloria de Santiago) al que se accede desde el interior.

El templo es una construcción iniciada en estilo románico tardío, probablemente en el último tercio del siglo XII pero la obra se dilató durante más de un siglo lo que provocó que todo el abovedamiento sea gótico; por tanto, tenemos partes de la catedral del siglo XII, aunque también del XIII, XIV, XVI e, incluso, del XVIII. Se trata también de un imprescindible en la ciudad.


Terminada la vista paseamos un poco admirando la suntuosidad de casas y palacios y entramos a una tienda para probar los embutidos ibéricos en una degustación ofrecida por el propietario del negocio. Allí conocemos el “farinato” o “embutido de pobres”, una especie de chorizo que no lleva carne sino grasa, harina, pimentón, anises, cebolla y aguardiente, que se come tradicionalmente acompañado de huevos fritos. Compramos unas tripas y desde aquí volvemos al hotel donde tomamos un vino antes de la cena.

Martes, 20      SALAMANCA

Hoy hemos pasado el día completo en la ciudad de Salamanca. Esta villa es tan monumental que resulta difícil conocer todo lo que ofrece en un solo día (menos mal que ya la habíamos visitado anteriormente)

Durante la mañana nos acompaña una guía que nos muestra, en primer lugar, la Clerecía y Universidad Pontificia que son las construcciones cumbre del barroco salmantino.

La Clerecía es el nombre que recibe el edificio del antiguo Real Colegio del Espíritu Santo de la Compañía de Jesús, construido en entre los siglos XVII y XVIII.  El nombre de Clerecía se debe a una denominación abreviada de su pertenencia a la Real Clerecía de San Marcos tras la expulsión de los jesuitas de España.  En ella destacan el colegio, con un interesante claustro, y la iglesia, con una impresionante fachada de tres cuerpos. No obstante, lo que más llama la atención son sus torres, unas construcciones del siglo XVII y que posee una cúpula de más de 50 metros de altura. Estas construcciones forman parte de la más selecta colección de Torres de Europa y también del mundo.

Junto a ellas se encuentra la Universidad Pontificia que surge hace 75 años y pretendía ser la continuación de las antiguas facultades eclesiásticas de la Universidad. Lo más relevante es el maravilloso claustro y la fachada con doble escalera.

Desde aquí nos dirigimos a la biblioteca ubicada en la famosísima Casa de las Conchas que es el monumento más representativo de la época de los Reyes Católicos de arte civil. Fue construida a finales del siglo XV y en ella se funden los estilos gótico, morisco e italiano.

Su creador fue el Doctor Rodríguez Arias y su motivo ornamental lo constituyen las conchas en la fachada, símbolo de la Orden de Santiago de la que era canciller el fundador. Dentro destaca un claustro con preciosa barandilla de piedra y motivos entrelazados en el primer piso.

Cerca de la biblioteca se encuentra uno de los monumentos más famoso y fotografiado de la ciudad: la fachada de la Universidad (1ª de España), obra cumbre del plateresco español; junto a ella, las escuelas menores que tienen un claustro interesante y, en el interior, media cúpula con unos frescos muy bonitos y bien conservados.

Después de haber buscado y descubierto la famosa “rana” en la fachada de la universidad nos dirigimos a la Catedral Nueva de la Ascensión de la Virgen. Salamanca cuenta con dos catedrales, ubicadas una junto a la otra. La Nueva es de estilo gótico y la Vieja, románico. 

En la catedral nueva destaca el pórtico, la decoración de la cúpula, los retablos en las capillas privadas y el impresionante coro obra de los hermanos Churriguera.

Precisamente aquí, en la capilla de Santa Bárbara se originó el dicho popular de “estar en capilla” ya que aquí se encerraba a los licenciados que querían presentarse al examen de doctor el día previo a la prueba. En esta capilla hay también un ratablo que sólo se abre durante tres días. Nosotros hemos tenido la suerte de poder verlo abierto.

Desde este templo se accede a la Catedral Vieja, mucho más sencilla, construida entre los siglos XI y XII. Recorremos el interior en el que destaca el retablo con 50 escenas, los frescos de la capilla de San Martín, así como el claustro.


Aquí finaliza la visita con la guía y aquí abandonamos el grupo para pasar la tarde por nuestra cuenta.

Nos tomamos un aperitivo en La Charcutería, un local muy chulo con un dueño muy amable y que también es de los poquísimos que ponen tapa con la bebida, además, embutidos. Luego comemos en un restaurante, justo al lado en el que habíamos reservado para tomar ramen, Kaeru, que es un pequeño restaurante japonés muy recomendable (con muchísimas críticas positivas) para tomar este plato que estaba riquísimo.

Tras la comida y sin perder tiempo ya que la ciudad tiene mucho que visitar, nos dirigimos al Colegio del arzobispo Fonseca o de los Irlandeses, que nos han recomendado y que, pese a haber estado en varias ocasiones anteriores en Salamanca, no conocíamos. El sobrenombre de “de los irlandese” viene dado por haber estudiado en él los alumnos de nacionalidad irlandesa presentes en España desde los tiempos de Felipe II. El edificio data del siglo XVI y en él destaca la fachada y el retablo de la iglesia, de Alonso Berruguete.

El acceso es gratuito y abre todos los días de 10:00 - 13:30 y 16:00 - 19:00. Nosotros sólo pudimos acceder al patio ya que estaba cerrada la primera planta. Si hay tiempo es una visita que no está mal pero tampoco un imprescindible.

Desde aquí nos dirigimos a un monumento que merece mucho la pena y que tampoco habíamos visitado anteriormente: el Convento de San Esteban. Abre todos los días de 10:00 - 14:00 y 16:00 - 20:00 (último acceso 45 minutos antes del cierre) y la entrada cuesta 4,5€.

Este convento se remonta a los años 1255-56 cuando los dominicos se establecieron en el solar que ahora ocupa el actual convento y donde ya existía la parroquia de San Esteban, anteriormente ubicada en el arrabal; los viejos edificios medievales fueron renovados en el siglo XVI y su construcción se realizó entre los siglos XVI y XVII. Es de estilo gótico, pero su decoración es plateresca y barroca. El edificio cuenta con tres claustros, siendo el más interesante el de los Reyes.


Por otro lado, esta institución, que proporcionó ilustres teólogos y juristas, sin olvidar que por aquí pasaron también Cristóbal Colón, San Ignacio de Loyola y Santa Teresa de Jesús.

Es una visita imprescindible si se visita la ciudad.

A continuación nos acercamos a la Casa Lis, pero están cerrando (de lunes a viernes cierra a las 17:00). Menos mal que todos la hemos visto ya aunque había una exposición temporal de autómatas que hubiéramos querido ver. La Casa Lis es el museo Art Nouveau y Art Déco ubicado en un edificio modernista precioso que si no se conoce es un imprescindible en la ciudad.

Como nos encontramos el museo cerrado, bajamos al río Tormes y paseamos un rato por el puente romano que también merece la pena, en cuyo acceso se haya una reproducción del verraco del Lazarilllo de Tormes.


Tras el paseo subimos de nuevo al casco antiguo para visitar el Huerto de Calisto y Melibea que es un pequeño jardincito al que se accede por una verja que tiene junto a ella una escultura de la Celestina.



Miércoles, 21             BÉJAR – CANDELARIO – ALBA DE TORMES

Tras el desayuno partimos hacia la localidad de Béjar que será la primera parada de nuestro recorrido. La verdad es que este pueblo nos ha dejado un poco fríos ya que no tiene prácticamente nada salvo un museo textil (que no vemos) y otro judío que visitamos.

Béjar cuenta con una importante industria textil que fue muy próspera durante la Edad Media en manos de la importante comunidad judía que habitaba el pueblo. La industria decayó cuando estos fueron expulsados por los Reyes Católicos aunque se ha mantenido hasta hoy.

Respecto al Museo Judío David Melul, está ubicado en una casa solariega de mediados o finales del siglo XV, de tres plantas y, después del de Toledo, es el más importante del país.

En el primer nivel el visitante encontrará información sobre la historia de los judíos en España, incluyendo su presencia en Béjar y su entorno. Piezas de especial interés son el Fuero de Béjar, en el que se establecen las normas por las que organizan su convivencia cristianos, musulmanes y judíos. La primera planta está dedicada a los conversos en la España posterior a la expulsión. Aquí se expone una hermosa maqueta de Béjar en el siglo XV, en la que pueden localizarse los espacios en los que está documentada la presencia de judíos; también se exhiben documentos relativos a procesos inquisitoriales. La segunda planta está dedicada a los sefarditas, con información gráfica de las rutas que tomaron en su exilio hacia otros países de Europa, Asia y América, así como material audiovisual sobre su lengua.

Es un museo pequeño pero muy interesante y merece una visita.

Desde aquí nos dirigimos a la plaza Mayor aunque el tiempo no acompaña ya que hace bastante aire y llueve. La plaza está rodeada de casas típicas, con soportales y miradores, en la que confluyen los edificios del Ayuntamiento, el Palacio Ducal y la iglesia del Salvador. Entramos en ella para ver un Belén que es de los más extensos e importantes del mundo. Es curioso.


Abandonamos Béjar en dirección a Candelario, uno de los pueblos más bonitos de la zona.

Dedicamos el resto de la mañana a pasear por sus calles y plazas en las que llaman la atención las “regaderas”, un elemento singular de este pueblo. Se trata de una especie de pequeños canales que cruzan toda la localidad desde lo alto de la villa hasta su parte más baja. Estas regaderas, que adornan las callejas de la localidad, sirven para el riego de las huertas cercanas y tuvieron la utilidad de arrastrar los despojos y la sangre del cerdo en época de matanza. Las aguas proceden de los manantiales y del deshielo de la sierra próxima. 

También son curiosas las llamadas “batipuertas”que se pueden ver en gran parte de las casas. Se trata de medias puertas que anteceden y protegen a la propia de la vivienda; de madera y con un remate superior variable. Su función era tanto proteger la puerta principal de los elementos meteorológicos (especialmente la nieve) como que el matarife pudiera, desde dentro de la vivienda, dar muerte al gorrino.

Terminado el paseo volvemos al bus para dirigirnos a Alba de Tormes. Comemos en un restaurante en ruta  y a primera hora de la tarde llegamos al pueblo.

 Alba de Tormes, además de ser conocida por albergar las reliquias de Santa Teresa, quien falleció en esta ciudad en 1.582, es la cuna de una de las más ilustres familias de la nobleza española: la Casa de Alba.

De hecho, aquí se conserva el Castillo de los duques de Alba que es lo primero que visitamos. Su origen es incierto. En un principio se cree que se levantó como mera atalaya y torre de defensa. Más tarde, en el siglo XV, comienza su verdadera transformación de la mano de Don García Álvarez de Toledo, Primer Duque de Alba y origen de este linaje. Tras el esplendor, el castillo sufrió los avatares del tiempo, luchas y enfrentamientos, principalmente de la Guerra de la Independencia, que redujeron su tamaño de forma considerable. De hecho, poseía seis torres de las que hoy sólo se conserva una.


En la actualidad y tras diversas intervenciones, se puede visitar la torre principal que acoge en la planta primera algunos frescos y en la planta baja el Aula de Interpretación. También se puede ascender hasta el mirador panorámico exterior pero nosotros no pudimos por el viento huracanado que soplaba y que lo hacía muy peligroso.

Desde aquí nos dirigimos a la iglesia y convento de Anunciación de Ntra. Sra. del Carmen o Convento de las carmelitas fundado por Santa Teresa de Jesús y lugar donde falleció en el año 1582.

La iglesia se puede visitar gratis, pero la entrada al museo carmelitano (que incluye la celda en la que murió la santa) y sepulcro cuesta 2€. Merece la pena.

El templo alberga los restos incorruptos de Santa Teresa, en concreto, un brazo y el corazón en los laterales del altar, así como el sepulcro con una urna de plata en su interior donde reposa el cuerpo, aunque no entero ya que hay trozos de ella en muchos lugares. En el museo se pueden ver muchos objetos que le pertenecieron y la habitación en que falleció. Un dato curioso es que la estrecha relación de la santa con Alba de Tormes viene de la amistad que mantuvo con la duquesa de Alba.


En otra iglesia anexa a la del Carmen también se muestra una exposición con 100 obras y objetos de San Juan de la Cruz aunque no tuvimos tiempo para visitarla. 

Después, bajamos al río, hacemos unas fotos y partimos hacia el hotel en Mogarraz.



Jueves, 22       LA ALBERCA – SEQUEROS – MIRANDA DEL CASTAÑAR


Hoy vamos a visitar tres localidades de la Sierra de Francia. Comenzamos la rura en La Alberca, uno de los pueblos más bonitos de este viaje.

El pueblo cuenta con atractivos rincones en los que resalta una arquitectura popular levantada a base de piedra y geométricos entramados de madera.
Destacan los dinteles cincelados con fechas de fundación de las casas, con inscripciones, signos y anagramas religiosos. En la parte baja destaca la piedra mientras que la superior se presenta encalada y con travesaños de madera. Se ha dicho que la estructura urbana de La Alberca es la de una judería, por lo intrincado, laberíntico y secreto de sus calles.
La Alberca refleja la unión, a lo largo de los siglos, de las culturas cristiana, islámica y judaica.

Damos un paseo por sus calles y placitas




Lo primero que hacemos es visitar la Iglesia de la Asunción, un templo de los siglos XV y XVI, de estilo gótico tardío y transición al estilo renacentista que presenta una sola nave con cuatro capillas laterales.

A continuación nos dirigimos a la  casa-museo Satur-Janela que es uno de los atractivos de la localidad. Sólo se puede visitar reservando por teléfono una de las visitas guiadas (los sábados a las 12:30h. y a las 17:30h. y los domingos a las 12:30h.

Conocida como la Casa Albercana, este museo está ubicado en la residencia que habitaban Satur y su esposa Josefa, junto a sus cuatro hijos y algunos de sus nietos. Uno de estos nietos, Satur, en compañía de su esposa Mari, decidió rehabilitar la casa, y hoy día es una de las que mejor conserva el uso y la estructura tradicional de La Alberca.

Se trata de una casa tradicional, dividida en tres plantas, que han transformado en museo. La casa es mostrada por el propietario y su mujer que son una pareja muy amable.

La casa tiene muchísimos utensilios, cacharros, enseres y otro mobiliario originales que nos permiten ver cómo era la vida en estas casas en los años 50. En la planta baja, donde reciben a los visitantes, estaban los espacios para los animales. En la primera y segunda, las habitaciones de la familia y en la tercera, la cocina. Sobre esta se disponía el secadero de castañas que son el producto típico tradicional de la zona con el que se elaboraban, y aún se elaboran, mermeladas, licores, marron glacé… 

Es verdaderamente una visita muy interesante y muy recomendable.

A continuación damos un corto paseo por el pueblo y nos acercamos a una tienda donde nos ofrecen una degustación de embutidos de la zona con una copa de vino.

Volvemos al hotel a comer antes de emprender el camino a otro pueblo de la Sierra de Francia, la localidad de Sequeros.

Sequeros es un pequeño pueblecito que también se incluye en los lista de “pueblos bonitos” (al igual que La Alberca). Su censo es de 150 habitantes por lo que sorprende aún más que cuente con un teatro llamado León Felipe en honor al escritor que vivió aquí 7 años ya que su padre fue trasladado al pueblo para ejercer de notario.


Paseamos por la plaza del Altozano, contemplamos su torre medieval y subimos a la iglesia de Nuestra Señora del Robledo (un precioso templo erigido en el siglo XIII pero reformada en el siglo XVII) en la que destaca un espléndido artesonado mudéjar. Esta iglesia, que se encuentra fuera del pueblo pero merece mucho la pena subir hasta ella.

Desde aquí nos dirigimos en bus a nuestra última visita del día que es Miranda del. Castañar. Es un pueblo totalmente amurallado y muy bonito aunque la persistente lluvia desluce un poco la visita.

Lo primero que llama la atención es su castillo que sólo mantiene la parte externa y espera ser restaurado en el interior por lo que sólo lo vemos desde fuera.



Damos un paseo bajo una lluvia fuerte y persistente que desluce mucho la visita. Recorremos parte del paseo de ronda o adarve y concluimos en una antigua bodega, restaurada por el guía y su mujer, que han convertido en una tienda de productos y objetos artesanos (jabones, vinos, bisutería, algo de ropa…) pero que, pese a ello, mantiene su encanto.

Viernes, 23     SAN MARTÍN DEL CASTAÑAR

Hoy es el día de la partida pero por la mañana aún tenemos tiempo para visitar otro bonito pueblo de la zona llamado San Martín del Castañar. El temporal nos ha dado una tregua y podemos disfrutar del pueblo incluso con algunos rayos de sol, sin lluvia ni viento.


La fundación de San Martín del Castañar se remonta a la repoblación efectuada por los reyes de León en la Edad Media, siendo donado en 1225 por el rey Alfonso IX de León al obispo de Salamanca como señorío particular. Hoy día es una localidad que conserva todo su encanto por lo que fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1982, en gran medida, por el buen estado de conservación de su arquitectura popular serrana. Un pueblo que parece haber quedado congelado en el tiempo y que ha sabido conservar esa esencia de antaño bien visible en el entramado de madera de sus casas, en sus encajonadas calles y pequeñas plazas. De origen medieval son el Castillo, el arco apuntado de la entrada y la muralla medieval.



Es un pueblo que, sin duda, debe visitarse si se está en la zona y uno de los más bonitos del recorrido.

Volvemos al hotel a comer y partimos de vuelta a Madrid donde finaliza nuestro viaje a la provincia de Salamanca.

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UZBEKISTÁN (22-30, octubre, 2025)

Antes de empezar el relato de nuestro viaje a Uzbekistán, nos gustaría destacar unos datos útiles sobre este país.

Sobre las tarjetas de móvil, nosotros hemos llevado la eSim de Airalo que compramos online antes de partir y que ha funcionado perfectamente (10 Gb, 7 días, 18€, más barata que Holafly); también hay muchísimos puestos de venta de tarjetas (físicas y virtuales) en el aeropuerto. Por otro lado, todos los hoteles y muchos locales  ofrecen wifi gratuita.

Sobre el transporte, Uber no funciona pero hay una app que usan en el país,  Yandex Go, muy similar en opciones y funcionamiento a Uber para solicitar coches u otros servicios.

Respecto a la moneda, aceptan euros y dólares casi en todos sitios sin ningún problema (y en la mayoría de los sitios incluso te devuelven en euros); es conveniente llevar algo de moneda local para comprar bebidas o pequeñas cosas por ejemplo en un mercado. Las tarjetas no se aceptan en muchos restaurantes.

Como curiosidad, en los hoteles hay siempre un indicador (bien en las mesitas o en el techo) con la dirección en la que se encuentra La Meca, para que los fieles sepan cómo colocarse para ello.

Por último, si vais en un viaje organizado es posible que os ofrezcan un paquete de 5 excursiones opcionales por 70€ y que, en principio, parece muy buena opción; no lo cojáis. No lo valen ni merecen la pena, y las que la merecen se pueden hacer por libre sin ningún problema (las excursiones son en Khiva (Mausoleo de Pakhlavan Makhmud y Bastión Ok Sheikh Bobo), en Bujará (Ciudadela Ark), en Samarkanda (Plaza Registán nocturna) y en Tashkent (teatro Flying Uzbekistán)

Uzbekistán es un país que se constituye como tal el 30 de septiembre de 1991 fecha en que se independizó de la URSS y pertenece, por tanto, a las conocidas como ex repúblicas soviéticas. Algunas de sus ciudades más importantes, como Tashkent (la capital), Samarkanda, Bukhara o Khiva, son famosas porque en su día formaron parte de la Gran Ruta de la Seda, y todas ellas cuentan con más de 1.000 años de historia lo que hace que este país guarde un riquísimo patrimonio arquitectónico y cultural.

Lo primero que nos ha sorprendido es que en poco años (desde la independencia y el gran terremoto de 1966) este territorio se haya transformado en un país tan moderno, con grandes museos, universidades, conservatorios, muchísimos teatros, jardines y plazas, un parque móvil totalmente renovado, todos los monumentos fielmente reconstruidos…; aunque le queda camino por recorrer está emergiendo de una manera vertiginosa.

La gente es muy amable y la comida, riquísima.

Nuestra ruta popr Uzbekistán ha sido esta:



Jueves, 23 de octubre         TASHKENT

Salimos de Madrid el día 22 a las 22:00 en vuelo directo de 7 horas a Tashkent con la compañía World2Fly y aterrizamos en el aeropuerto Internacional el día 23 por la mañana, donde nos esperaba la guía local para llevarnos al Hotel Stay Inn City (ver crítica en TripAdvisor https://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g293968-d29009567-r1036215306-Stay_Inn_City_Hotel-Tashkent_Tashkent_Province.html), dejar las maletas y tomar el desayuno antes de comenzar con la ruta de hoy para visitar Tashkent, la capital del país.

Hoy en día Tashkent no es la típica ciudad de la Ruta de la Seda, aunque creció gracias a esta legendaria ruta comercial. Sin embargo ya existía un asentamiento en este lugar de Asia Central en el siglo II a.C.

En 1966 sufrió un terrible terremoto que hizo añicos casi todo el patrimonio arquitectónico de la ciudad antigua que fue reconstruida en un tiempo récord. El colapso de la U.R.S.S. llegó en 1991, y el 31 de agosto se estableció la independencia y el nacimiento de Uzbekistán. Tashkent se estableció como su capital.

La primera parada de nuestro recorrido es la Plaza del teatro presidida por el gran Teatro Académico Estatal Bolshoi Alisher Navoi, conocido como el Teatro de Ópera y Ballet edificio del Teatro y el ballet,  construido entre 1942 y 1947 y abierto al público en noviembre de ese último año, para celebrar el 500 aniversario del nacimiento de Alisher Navoi. Arquitectónicamente recuerda a los edificios neoclásicos, pero este presenta una mezcla de estilos.


En la misma plaza, frente al teatro se levanta el Hotel Lote City, el primer hotel que se construyó en Uzbekistán cuando empezó a llegar el turismo a principios en los años 50 del siglo XX.  El hotel es bastante sobrio y cuenta con una oficina de cambio en la planta baja (aunque son muy tiquismiquis y no aceptan los billetes si no están nuevos) También se puede subir a una terraza en la planta 4ª desde la que se disfrutan unas preciosas vistas de la plaza y del teatro (es mejor pedir permiso para subir porque sólo es para huéspedes del hotel).

Desde aquí nos dirigimos a la Plaza de Independencia en la que se encuentra el Senado y los edificios administrativos principales y a la conocida como Plaza del Terremoto (de los años 60), un lugar muy importante para la ciudad y que recuerda este trágico suceso; está presidida por una enorme escultura de una pareja con un niño protegiéndose del terremoto.

A continuación nos vamos a la plaza más sagrada de la ciudad,  el complejo Hazrati Imam, construido en el siglo XVI y que es uno de los pocos lugares que el terremoto del 1966 dejó parcialmente en pie.

En él se pueden ver varios edificios: dos madrazas del siglo XVI en las partes cortas de la plaza y una mezquita en la más larga.


Madraza de Barakkhan, con un gran patio en el que hoy se pueden ver los trabajos de algunos artesanos locales; es un mercadillo de souvenires.

Madraza Muyi Muborak, el edificio más pequeño pero que tiene algo muy especial para los musulmanes; le llaman una segunda meca porque aquí se conserva  el Corán de Usman, para los musulmanes el primero del mundo. Se trata de un gigantesco manuscrito de 338 páginas donde se relatan los versos del Corán en piel de ciervo. 

Aparte de este corán que se muestra en un sarcófago muy bien protegido en la sala principal, a los alrededores hay varias pequeñas salas con muchos otros ejemplares de coranes y otros libros antiguos de diferentes épocas.

Las 2 madrazas ninguna está hoy en funcionamiento: una es centro comercial y la otra es el museo del Corán. La Mezquita de Tillya Sheikh, donde según cuentan se conserva un cabello dorado del profeta Mahoma, sí está abierta al culto y por eso solo se puede visitar el patio, un bonito espacio con columnas de madera de sándalo talladas y con forma puntiaguda en la parte inferior del fuste; son bastante curiosas y muy especiales.

A continuación nos dirigimos al al mercado de Chorsu, uno de los mercados más antiguos y emblemáticos de Asia Central que cuenta con más de cien años de antigüedad. El mercado de la ciudad es una edificación muy llamativa, cubierta con una enorme bóveda de color azul y decorada como si fuera una flor. Damos una vuelta para ver los puestos y nos vamos a comer.


Por la tarde nos acercamos al Palacio Romanov que sólo se puede ver desde el exterior, cerca de la Plaza de la Independencia cuya puerta está decorada con unas enormes cigüeñas de metal en la parte superior.


Ahí tomamos el metro que es algo recomendable si se visita la ciudad.

El metro de Tashkent fue construido a imitación del maravilloso metro de Moscú; aunque no tan ostentoso cuenta con tres líneas (verde, azul y roja) y algunas estaciones que merecen la pena ser visitadas. En nuestro caso por falta de tiempo sólo estuvimos en dos de ellas, pero las más recomendables son: Chilonzor, Alisherr Navoiy, Paxtakor, Mustaqillik Maydoni (línea roja) y Kosmonavtlar, Alisher Navoiy, G´afur G´ulom y Beruniy (línea azul). El billete de metro se compra en la estación y es muy barato (3000 ur / 0,22 €)

Finalizada la miniexcursión en metro volvemos a la Plaza de la Independencia, damos una vuelta y nos dirigimos hacia la zona moderna de la ciudad, a nuestra última parada de hoy. El “Tashkent city” al teatro recién abierto en 7D (13000 ur./ 13€) para ver “Flying Uzbekistán”, una experiencia inmersiva que dura 15 minutos y que permite sobrevolar virtualmente el país. Yo, al final, no entro por miedo al vértigo. Según los comentarios, si se padece de vértigo, mejor no realizar esta actividad. Algún compañero de viaje acabo muy mareado.

Justo detrás del teatro se extiende un parque moderno (Magic city) en el que se puede ver gratuitamente al anochecer un espectáculo de música, luz y agua en las fuentes musicales que bailan al ritmo de la música. Estas fuentes son parecidas a la de Dubái (del Burj Khalifa) pero más pequeñas.

Con esto finaliza nuestra estancia en Tashkent


Viernes, 24    SAMARKANDA


Hoy visitamos una de las ciudades más famosas de la Ruta de la Seda, conocida por los relatos y cuentos orientales: Samarkanda, un nombre que suena muy, muy exótico.

La ciudad fue fundada alrededor del siglo VII a.C. y tiene una historia que se extiende por más de 2.700 años lo que la convierte en unas de las ciudades más antiguas del mundo. Fue la capital de Tamerlán (conquistador asiático también conocido como Timur), un importante punto de la Ruta de la Seda y un gran foco cultural y científico. Su origen está ligado a la civilización de Sogdiana (pueblos iranios orientales)y posteriormente fue conquistada por varios imperios, como el de Alejandro Magno, los árabes, los mongoles y los uzbekos.

Samarcanda nos ha parecido una ciudad maravillosa, vibrante, viva, moderna y tradicional al mismo tiempo, con un buen comercio. El parque móvil, incluidos autobuses, es todo nuevo; las calles están limpísimas. Es una ciudad muy agradable.

Por otro lado, la buena conservación de gran parte de sus monumentos arquitectónicos medievales le ha valido su inclusión en 2001 en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El primer monumento al que nos dirigimos es el Mausoleo de Amir Timur y su familia. (el  “Gur-e Amir” que significa “tumba del emir”) cuya construcción se inició en 1403.
Este majestuoso complejo consiste un khanqah (lugar de reunión), la madrasa de Muhammad Sultán – el nieto de Amir Timur, y las tumbas de Amir Timur y sus descendientes.

El portal de entrada es grandioso y está ricamente decorado con ladrillos y mosaicos de varios colores, especialmente azules.

Tiene una única cúpula acanalada (de quince metros de diámetro y doce y medio de altura) de un color azul brillante con profundas escarapelas de finos dibujos geométricos. El conjunto es una maravilla.

En el interior sólo se puede acceder a una sala, maravillosa, completamente decorada con pan de oro, donde hay una serie de tumbas pero no la del emir que, al parecer, es mucho más bonita y está en otra sala a la que no se puede entrar.

Sobre esta tumba hay una leyenda según la cual el emir dejó dicho que no se profanase su tumba porque al día siguiente empezaría una guerra contra ellos y por miedo la tumba no fue abierta hasta 1941; la leyenda local cuenta que cuando el 20 de junio de 1941 unos arqueólogos soviéticos decidieron abrirla encontraron la inscripción «Cualquiera que viole mi tranquilidad en esta vida o en la siguiente, será objeto de un castigo y miseria inevitables»; al día siguiente comenzó la “Operación Barbarroja” en la que las tropas nazis invadieron Rusia.



Finalizada la visita nos dirigimos a nuestro hotel Cock Savoy Plaza (ver crítica en Tripadvisor: https://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g298068-d27960333-r1036346360-Ko_k_Saroy_Plaza_Hotel-Samarkand_Samarqand_Province.html) para coger las habitaciones.

Posteriormente vamos a cenar a un restaurante con una preciosa decoración y comida muy recomendable llamado Zarqand en la calle Registanskaya, 92, muy cerca de la plaza Registán, cuya especialidad son las carnes a la parrilla. (Lo único malo es que no sirven vino por copas)

Después de la cena nos encaminamos a uno de los lugares más impresionantes de la ciudad (y del viaje): la plaza de Registán


Traducido del uzbeko, “registan” significa “lugar de arena” ya que en la antigüedad esta plaza se encontraba cubierta de arena. Hoy es un maravilloso complejo con tres madrazas, pero Inicialmente era una gran plaza en la que se llevaban a cabo actos públicos hasta que cuando Ulugh Bek, el heredero del gran estado de los Timúridas, un reconocido matemático y astrónomo, asumió el poder dio la orden en 1417 de construir una madraza siendo la primera en erigirse en la Plaza Registán en 1420. La palabra madraza viene del árabe y literalmente significa “lugar de enseñanza y aprendizaje” y esta primera construcción lleva el nombre de su creador, Ulugh Bek. Estaba destinada al estudio de la ciencia, la astronomía, la filosofía y la teología y pronto se convirtió en un importante centro para el estudio de las estrellas; Ulugh Bek invitaba a estudiantes personalmente escogidos a formarse y trabajar en ella. Logró un gran prestigio y en su máximo apogeo tenía entre sesenta y setenta astrónomos trabajando. Cuatro años después construiría el famoso observatorio astronómico que visitaremos mañana.

Dos siglos después, en 1612, el emir de Samarkanda decidió construir otra madraza (madraza de Sher-Dor)  en el lugar opuesto al edificio erigido por Ulugh Bek; la construcción finalizó en 1636 y se decidió que fuera una copia exacta de la ya existente.

Diez años más tarde el gobernante de la ciudad, Yalangtush Bahadur planificó la construcción de un tercer edificio que suponía completar el complejo: la madraza de “Tilla Kori” cuyo nombre significa “dorado” debido a que su decoración presenta especialmente este color.

A finales del siglo XVII, Samarcanda pasó por un severo decline económico. El estatus de la capital del país pasó a Bukhará y los mercaderes de la Ruta de la Seda se mantenían lejos de la ciudad. En aquella época, quedaban tan solo alrededor de 1000 familias, y los una vez maravillosos edificios de las madrazas, se convirtieron en refugio para los animales. El deterioro continuó durante siglos y las adversas condiciones climáticas y el terremoto de 1966 terminaron de estropear los edificios hasta que alrededor de 1918 el gobierno soviético dio la orden de restaurar toda la Plaza Registán y darle el valor histórico que representaba como parte de la Gran Ruta de la Seda. Los trabajos de restauración duraron muchos años y finalizaron justo antes de la caída de la Unión Soviética. Tras el arduo trabajo de cientos de restauradores, la plaza luce hoy como unos de los principales monumentos de Oriente y en ella se llevan a cabo todo tipo de actos y espectáculos.

En nuestro caso hemos podido asistir a uno de luz y sonido que tiene lugar cada día a las 20:30. Posteriormente a las 21:00 se proyecta un espectáculo audiovisual en 3D sobre las fachadas de las tres madrazas en el que se narra la historia del país desde sus orígenes.


Hay que decir que la plaza está cerrada y el acceso es de pago para poder contemplarla y recorrer el interior, aunque en la parte abierta hay unas grandes escaleras y un mirador desde donde se puede disfrutar de los espectáculos gratis. Nosotros hoy lo hemos contemplado desde estas gradas  pero mañana lo haremos desde el interior donde también se pueden visitar todos los patios de las madrazas que son incluso más interesantes y bellos.

Sábado, 25    SAMARKANDA

Por la mañana, bien temprano, volvemos a la plaza de Registán para verla con las primeras luces del día y sin gente. Es tan espectacular como ilumionada por la noche:


Hoy dedicamos todo el día a recorrer la ciudad y sus principales monumentos. En primer lugar nos acercamos de nuevo a la plaza de Registán para contemplarla con la luz del día. Igual de maravillosa. Hacemos unas fotos y nos encaminamos a otro punto imprescindible: La necrópolis de Shah-i-Zinda (que significa «El Rey Viviente») en la parte norte; también se conoce como “Avenida de los mausoleos”. El precio de la entrada es 50.000 sum.

Se trata de la zona de enterramientos de los miembros de la familia real y los nobles. Es un complejo espectacular al que se accede por una escalera y que está formado por muchas pequeñas construcciones (mausoleos) que combinan técnicas variadas de construcción. Se trata de una callecita rodeada de estos pequeños palacetes, la mayoría de ellos abiertos y algunos con decoración interior.

Los edificios más antiguos datan del siglo XI, siendo los más famosos los de Touman Aka y Koutloug Aka, dos de las esposas del líder turco Tamerlán. Shah-i-Zinda es un gigantesco panteón al aire libre, formado por verdaderos palacios dedicados a nobles, dignatarios y miembros familiares de la dinastía timúrida.

Este lugar es un importantísimo centro de peregrinación para los musulmanes ya que, según se dice, tres visitas a la necrópolis equivalente a una a la Meca. Dicen que aquí está enterrado también el "imán al-Bujari" , el segundo profeta en importancia después de Mahoma.


Saliendo del recinto a la calle y pasando varios puestos de recuerdos se puede llegar al cementerio que visitamos al terminar el recorrido de la zona monumental. Es un lugar peculiar y curioso ya que las tumbas, distribuidas por la colina, consisten en una gran placa fina de marmol o granito en vertical con la foto y datos del fallecido tallados sobre ella.


Finalizada la visita nos dirigimos al observatorio astronómico y el museo adyacente, pero antes pasamos por el famosísimo “mercado del pan” de Samarkanda que es conocido en todo Oriente. Lo más característico es el tipode pan cuya receta ancestral se guarda celosamente;  es famoso en todo el país y gente de sitios lejanos viene aquí a comprar este pan especial. Pero ¿qué lo hace especial? Su duración. Se cuenta que las madres cuando sus hijos se iban al ejército les daban un trozo de ese pan recién comprado y el resto se guardaba hasta que su hijo volviera a los dos o tres años; entonces se saca ese pan, se le limpia el polvo, se moja en agua y se mete al horno y el pan está exactamente igual que el primer día, como recién comprado y, por tanto, se puede comer. Esta es su especial característica que sería genial para un kit de supervivencia. Pero la receta es un secreto.


Algunos compañeros de viaje compran pan y tenemos la ocasión de probarlo: está muy rico y es muy consistente.

Desde el mercado, situado en las base de una colina, suben unas escaleras presididas por una mega escultura en bronce de de Ulugh Bek que conducen hasta el Observatorio Astronómico que se encuentra en la cima. Fue construido por Ulugh Bek en década de 1420 y es considerado uno de los mejores observatorios del mundo musulmán de su tiempo.

Al llegar se puede ver la madraza donde impartía clases a sus estudiantes, un pequeño museo y frente a él, las ruinas subterráneas del antiguo sextante, el sextante Fajri (instrumento para medir ángulos), que era el instrumento principal y estaba ubicado dentro de un edificio cilíndrico con un diámetro de 48mts (sus restos fueron encontrados durante una excavación arqueológica) del que hoy se conserva una parte que puede verse frente al museo. Era el mayor de su tiempo hasta el siglo XVII y contaba con escaleras a los lados para poder hacer las mediciones La construcción tenía originariamente 3 plantas y 30 metros de altura.

El astrónomo pudó calcular con exactitud la duración del año estelar (365 días, 6 horas, 10 minutos y 8 segundos). Es increíble pensar que sus cálculos fallaron solo en 1 minuto respecto a las cifras que se manejan hoy día.


El resultado más importante de su trabajo científico son las llamadas “Nuevas tablas astronómicas”, que contienen una declaración de los fundamentos teóricos de la astronomía y coordina alrededor de 1000 estrellas. Las podemos ver en el museo junto con otros muchos objetos e instrumentos de medición, globos terráqueos, grabados, libros de la época  y otros documentos. También se puede ver en el exterior un reloj de sol.

Es un lugar muy interesante y merece la pena la visita porque aunque el espacio es pequeño encierra muchos tesoros.

Desde aquí nos dirigimos a comer y por la tarde a visitar mercado local (Bazar de Siab) y la calle principal por la que nos dedicamos a pasear viendo el ambiente bullicioso del centro.

Ya anochecido llegamos, de nuevo, a la plaza de Registán para, en esta ocasión, disfrutarla desde el interior de la misma. Se puede acceder por varios sitios  previo pago de la entrada que no tiene precio fijo sino que, al parecer, depende del guardia de seguridad que te toque y que va cambiando (unos 65.000 som para extranjeros).


La verdad es que es un lugar impresionante por la noche con todas las fachadas y minaretes iluminados. Las tres madrazas se pueden visitar y los patios son espectaculares, al igual que las puertas. 


En el interior suele haber dos pisos pero no se puede acceder a las habitaciones de los estudiantes; todas las celdas de la planta baja en la actualidad son tiendas de souvenires.

Señora uzbeka con "plof", la comida típica del país


Domingo, 26        BUKHARÁ


Hoy pasamos toda la mañana en el autobús en el viaje de Samarkanda a Bukhará. Aunque no hay muchos kilómetros (270), las carreteras están en malas condiciones y en obras por lo que los trayectos se hacen interminables y llegamos a la hora de comer. Después nos llevan a visitar una tienda de marionetas artesanales y acuarelas típicas (compramos una) y el resto de la tarde la dedicamos a recorrer la ciudad.








Nos centramos en lo que se conoce como “el complejo sagrado”, nombre con el que nos referimos a la ciudad histórica que constituyó un importante centro de la Ruta de la Seda conocido por su legado religioso y arquitectónico. El centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993, alberga un maravilloso conjunto de monumentos sagrados y centros religiosos, incluyendo mezquitas, madrasas y mausoleos.

Iniciamos el recorrido en la plaza principal, la plaza Lyabi-Hauz, nombre que significa "alrededor de la piscina", ya tiene precisamente tiene en el centro un gran estanque. Toda la plaza es un conjunto formado por varias madrazas del s. XVII: Nodir Devonbegi Madrasah (en cuyo interior sólo hay puestos de souvenires y un restaurante con terraza en el patio en el que se estaba realizando un pase de modelos); Nadir Divan Begi Khanaka (que fue un centro de formación de derviches y hoy está cerrada) y un caravanserai (lugar donde las caravanas pasaban a hacer noche, o a pasar varios días mientras comerciaban); en el centro hay una gran piscina con restaurantes y terrazas alrededor. Es un lugar muy agradable y paseamos un rato por el hasta que empezó a sonar a toda pastilla una música machacona y repetitiva que hizo que tuviéramos que abandonar el lugar. Nos dirigimos a la zona donde se encuentra el antiguo hospedaje de caravanas que es el punto más alejado de la música. Se puede acceder al recinto gratuitamente y merece la pena echar un vistazo al interior en el que se presentan en las salas cubiertas algunas pequeñas esculturas y objetos de terracota antiguos y algunas obras de arte moderno en el patio.

Cerca de este edificio se encuentran también las ruinas de un mercado y unos baños antiguos, además de un curioso chiringuito moderno cuyo exterior está revestido de cacerolas.

Volvemos a la plaza, donde sigue el cantante machacón, y damos unas vueltas por el mercado y los puestos hasta la hora de la cena que es en una pizzería muy bonita en la que además hay música en directo y en la que “nos echamos” unos bailes típicos como “la Macarena”. Una noche divertida.


Lunes, 27    BUKHARÁ


Hoy nos dirigimos temprano a un parque al norte de la ciudad ubicado en un antiguo cementerio y en el que se encuentra una pequeña edificación maravillosa: el Mausoleo de los Samánidas o Ismonil amoniy Maqbarasi que data del siglo IX-X y es el más antiguo de Oriente, el primero de Asia Central.

Se trata de una reducida construcción realizada totalmente en ladrillo (sin azulejo ni pintura) por los samanitas. Lo que lo hace especial es que la única decoración se basa en la combinación de 17 formas de colocación de los ladrillos. A este mausoleo se le conoce como “la perla de Oriente” por su belleza y color uniforme. Es una maravilla.

A continuación volvemos a la "Plaza del estanque" para volver a entrar, ahora con la guía, en la madraza que nosotros ya visitamos ayer, sólo que hoy está mucho más tranquila sin música estridente. El interior no tiene nada de particular diferente a lo que ya hemos visto con anterioridad. Muchas tiendas y puestos de souvenires.

Continuamos el paseo por la zona del mercado cubierto de Toki Telpac, un lugar mágico. Se trata realmente de varios mercados juntos con pasadizos y cubiertos con grandes cúpulas de terracota.  Son bazares históricos con estructuras abovedadas (cúpulas) que todavía se mantienen en pie. Eran el corazón comercial de la ciudad y hoy en día ofrecen una gran variedad de productos, incluyendo artesanía, alfombras, instrumentos musicales, cerámica y pañuelos de seda. 


Junto a estos mercados se encuentra uno de los monumentos más famosos de la ciudad: el minarete Kalon,  Se Fue construido en forma de un pilar circular de ladrillo, estrechándose hacia arriba.

El minarete pertenece al complejo de la mezquita de Po-i-Kalyán que visitamos a continuación. Es un lugar muy tranquilo y nos sentamos un rato en un banco para disfrutar del ambiente de paz y sosiego que se respira en este lugar.

Concluimos la tarde tomando unas copas en una terraza que encontramos de casualidad y que tiene unas vistas impresionantes del mercado, el minarete y la mezquita. Se trata de la terraza del hotel Boutique y es un sitio muy recomendablepara ver atardecer.




Martes, 28        BUKHARÁ - KHIVA


Hoy comenzamos visitando los dos lugares importantes que nos quedan en la ciudad de Bukhará: La mezquita de Bolo Hauz y la ciudadela de Arc.

Comenzamos temprano por la mezquita de Bolo Hauz (cuyo nombre se traduce como "estanque para niños") fue construida a principios del siglo XVIII y es muy original delante de ella hay un precioso estanque considerado sagrado y por su patio exterior presidido por 20 columnas hechas de madera y decoradas con tallados elaborados que cubren toda su longitud y que le confieren un aspecto elegante y diferente. El edificio de la mezquita tiene este aspecto lujoso porque fue construida para las oraciones del gobernante.


El edificio tiene más de tres siglos, pero la mezquita sigue funcionando; de hecho,  estando allí la abrieron y pudimos acceder al interior que contrasta bastante con el exterior ya que se ve muy moderna por dentro.



La siguiente y última parada es la famosa ciudadela de Ark, también llamada “fortaleza del Arca”, uno de los monumentos más importantes del país.

La entrada a la ciudadela está enmarcada por dos torres que datan del siglo XVIII. Las partes superiores de las torres están conectadas por una galería, habitaciones y terrazas, además de un tramo de escaleras que conduce, a través de un portal y un largo corredor cubierto, a la mezquita Dzhuma. 


Ya en el interior también encontramos un corredor cubierto que ofrece acceso a los almacenes y bodegas de la antigua prisión que albergaba la fortaleza. Hoy día son salas de exposiciones y museos.


En el centro de la fortaleza hay un gran complejo de edificios, uno de los mejor conservados es la mezquita de Ul'dukhtaron y el patio de recepciones que alberga el trono del emir. Son impactantes por las columnatas y azulejos que los decoran.

Respecto a la historia de Ark sigue siendo un misterio. Su edad no ha sido establecida con precisión, pero se remonta a dos mil años atrás.  Ark fue durante siglos la residencia princial de los gobernantes de Bujará. Se cree que fue inicialmente construida y ocupada alrededor del siglo V d. C. Además de ser una estructura militar y residencia de la corta, también la habitaban poetas, músicos, pintores…

Una de las cosas más curiosas que llaman la atención es la muralla ya que los muros en las torres no son rectos sino inclinados, desde la parte baja  engrosada se van inclinando y adelgazando hacia la parte superior dando la impresión de panzudos.


Desde la parte alta de esta muralla se tiene una vista privilegiada de la ciudad y de un depósito de agua arquitectónicamente muy famoso que es estudiado en las facultades de arquitectura de todo el mundo llamada  la Torre del Agua. Esta estructura  fue construida en 1927 y diseñada por el ingeniero Vladimir Shukhov para suministrar agua potable a la ciudad bombeando agua desde fuentes subterráneas que se almacenaba en un tanque de madera en la parte superior de la torre. Funcionó como sistema para aportar agua a la ciudad hasta que en 1975 sus paneles de madera se quemaron a consecuencia de un incendio, y la torre dejó de utilizarse. A principios de los años 2000, fue restaurada y se instaló un ascensor en la torre y posteriormente, un restaurante, que hoy ya no funciona.


Una vez concluida la visita de la Ciudadela y de las zonas de alrededor, tomamos el autobús en dirección a la ciudad de Khiva cruzando durante seis horas un desierto que parecía interminable. 

Finalmente, tras muchísimas horas de viaje, ya anochecido, llegamos a la ciudad de Khiva con tiempo únicamente para cenar y dar un corto paseo nocturno.

La ciudad antigua totalmente amurallada (Itchan Kala) es pequeñita y parece totalmente salida de un cuento de Las mil y una noches. 


Damos un corto paseo, pero hace bastante frío y volvemos al Hotel. Mañana pasaremos el día entero en esta ciudad. 

Nuestro hotel aquí se encuentra dentro de la muralla y es el Arslan Boutique (ver crítica en TripAdvisor: https://www.tripadvisor.es/ShowUserReviews-g424965-d33338552-r1039324834-Arslan_Boutique_Hotel-Khiva_Xorazm_Province.html

 

Miércoles, 29      KHIVA


Nos levantamos temprano y subimos a la azotea para contemplar por primera vez las vistas de la ciudad hasta que c
omenzamos la visita con la guía por una pequeña madraza, Muhammad Amin Inaq, hoy convertida en museo de ciencia. En su interior se pueden ver figuras a tamaño real de los famosos científicos asiáticos que vivieron en esta tierra y que ya en el  siglo IV estudiaban el firmamento (de hecho, uno de ellos ya afirmó que la tierra era redonda y giraba sobre su eje y alrededor del sol.


La visita concluye con la proyección de un vídeo sobre todas las personas importantes de la ciudad (científicos, escritores…)

A continuación vemos un palacio, Tash Khauli (el Palacio de Piedra), que es impresionante tiene el patio en azulejo, más bonito de lo que hemos visto en todo el viaje repleto de azulejos perfectamente conservados y de diferentes tonos de azul.


Es impresionante el patio que tiene un balcón de celosía en madera tallada, la sala del trono, que está tapizada con azulejos completamente, y una columna central de las típicas columnas de madera sustentada por una parte inferior afilada.

En la salida se puede ver también una galería con un museo de ventanas antiguas de madera tallada. Desde esta galería se accede al patio de harém, con las habitaciones principales: a la izquierda, la del imán y sus cuatro mujeres oficiales; y a la derecha, las de las concubinas.


Concluida la visita nos dirigimos a uno de los lugares que se considera “el corazón espiritual de Khiva”,  Mausoleo Allaquli Muhammad Bahadirkhan, dentro del complejo del mausoleo de Pahlavan Mahmud,  Aquí descansan los restos del poeta y héroe del mismo nombre cuya leyenda ha inspirado a generaciones.

En el exterior se puede ver una majestuosa cúpula de color turquesa repleta de decoración con azulejos de colores.


En el interior, precioso, las tumbas también decoradas en su totalidad con azulejos. Es un lugar que no deja indiferente.











Antes de comer nos da tiempo a visitar otra madraza, Said Islam Khaja, que es curiosa porque tiene un balcón en la fachada y en el interior alberga un museo de tradiciones bastante amplio distribuido en las salas que fueron las habitaciones de los estudiantes. El recorrido se realiza a través de las diferentes salas, pasando de una a otra alrededor del patio central, en las que se exponen numerosas piezas antiguas como alfombras, soportes de brasero, cuadros, instrumentos musicales, instrumentos de caballería, guantes, zapatos. En la entrada se pueden obtener audioguías en varios idiomas y algunos folletos y libros.

En esta ciudad hay otra mezquita, la mezquita Juma, que, según nos dicen, es la más importante de Khiva pero que está cerrada ya que hay obras de restauración debido al mal estado en el que se encuentra. No obstante, nos dejan entrar un momento a echar un vistazo rápido. Lo que más llama la atención son sus 212 columnas de madera tallada que sostienen el techo, creando un espacio interior único. 


T
ras comida nos dejan tiempo libre que empleamos en dar unas vueltas por la ciudad, tomar un café y recorrer los puestos del mercado donde nos compramos unas cosillas de cachemir y calcetines de lana de camello (¡vamos, lo típico!)


Para concluir el día subimos al castillo o bastión de Sheikh Bobo, una antigua torre de observación que también servía como polvorín construida durante los siglos VI-VIII. 

Se accede a él a través de un precioso patio con columnas y tapizado de azulejos.  


Desde este lugar se tienen unas de las vistas más espectaculares de la ciudad amurallada.



Nuestra idea era subir al bastión para ver atardecer, pero empieza a llegar una muchedumbre que ha tenido la misma idea y decidimos volver a la azotea del hotel a ver la puesta de sol. Ha sido un acierto ya que desde aquí no sólo se ve la ciudad casi igual sino también cómo el sol se va ocultando tras el propio bastión.



Jueves, 30


Día de vuelta. Tomamos el bus que nos conduce al aeropuerto de Urgench, a 32 kms. de Khiva, desde donde tomamos un vuelo hacia Madrid.

 


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