GRECIA (Julio, 2024)

Martes,  9 de julio     ATENAS

Salimos en vuelo de línea regular con destino Atenas. Lo primero que hacemos es ir a registrarnos al hotel, Athens Comfort, y después salimos a dar una vuelta y nos acercamos al Museo Arqueológico que está cerca. La entrada cuesta 6 € y es muy interesante. El museo se ubica en un imponente edificio de dos plantas y de estilo neoclásico que fue construido en la segunda mitad del XIX  para albergar la mayor parte de los objetos arqueológicos desde la prehistoria hasta la Antigüedad que fueron hallados en Grecia, de hecho, es el más importante del país; y, del mundo, en arte griego.



Miércoles, 10 de julio        ATENAS

Hoy nos levantamos temprano con idea de subir a la acrópolis (que significa “ciudad alta”) antes de que lleguen todos los turistas, pero aun entrando casi cuando se ha abierto, la muchedumbre es enorme, una riada humana.

Lo más famoso es el Partenón y las cariátides. El Partenón sigue en obras desde hace 40 años y eso molesta un poco, parece que van a durar más las obras que su propia construcción. Es un templo consagrado a la protectora de Atenas, Atenea Pártenos durante y es el monumento más antiguo de los ubicados en la acrópolis. Fue levantado por orden de Pericles entre los años 447 a. C. y 438 a. C.




Las cariátides son seis icónicas figuras femeninas esculpidas en mármol que actúan como columnas en el pórtico sur del templo del Erecteión, datadas entre el 421 y el 406 a.C. Representan doncellas de la antigua ciudad de Caries, que destacan por su elegancia, vestimenta y su función estructural al sostener el techo. También hay que destacar el el Templo de Atenea Nike.

Pasamos bastante tiempo recorriendo los diferentes templos y recintos de la acrópolis y después comenzamos una visita panorámica por la ciudad con una guía en la que vemos los monumentos más relevantes de la ciudad como la Casa del Parlamento, la Tumba del Soldado Desconocido, la Plaza Syntagma, la Universidad, la Academia y la Biblioteca Nacional.

Finalizado el paseo, comemos en un restaurante y en el resto de tarde libre que queda nos acercamos a la playa en el tranvía que se coge en la plaza Sintagma (1,20€ el viaje y se compra en el kiosko que hay en la misma parada. También hay billete de ida y vuelta). Pasamos el resto de la tarde descansando al sol y volvemos al hotel para cenar. Tras la cena nos resistimos a ir a la habitación y decidimos dar n paseo por la plaza Monastiraki y Plaka. Nos sentamos a tomar unas copas en una de las muchas terrazas de la zona en la que hay unas vistas fabulosas de la plaza con la acrópolis y el Partenón iluminado al fondo (360 Cocktail Bar). Los cóckteles son muy ricos.


Jueves, 11 de julio                        METEORA – KALAMBAKA

Tras el desayuno nos dirigimos al Oráculo del rey espartano Leónidas I cuya muerte predijo el Oráculo de Delfos. El oráculo vaticinó que, para evitar la destrucción de Esparta por los persas, la ciudad perdería a un rey de la estirpe de Heracles. Leónidas, asumiendo este destino fatal, marchó a las Termópilas con 300 espartanos para combatir en el 480 a.C., garantizando con su muerte la gloria y la futura resistencia griega. En el sitio hay una estatua en bronce del rey y también otro monumento dedicado a los los troyanos.


Desde aquí nos dirigimos a una de las visitas más especiales (y que no conocíamos)  de este viaje: los monasterios de Meteora, Patrimonio de la Humanidad desde 1988, que son monasterios cristianos ortodoxos construidos sobre gigantescas columnas de roca. Su nombre significa literalmente "suspendido en el aire". En otro tiempo hubo 24 monasterios pero hoy solo se conservan 13, y de esos 13 solo se pueden visitar seis; nosotros sólo vimos dos: San Esteban y Varlaam. Es complicado trasladarse de uno a otro por la orografía del terreno, de hecho, en todos ellos hay poleas para subir y bajar enseres y provisiones; y una tirolina con una cesta de red para los propios monjes.

Los monasterios visitables no están abiertos todos los días; el domingo abren todos. Hay que decir que no se permite acceder a los recintos con escote ni con pantalón corto pero se pueden alquilar pareos en la puerta.
personalmente me ha defraudado un poco porque quizá tenía demasiadas espectativas después de ver tantas fotos en internet ya que en la realidad no se ve tan bonito porque cuesta divisar los monasterios en las rocas. 

El Monasterio de Varlaam (entrada 3 €) es el segundo más grande, un monasterio de monjes que tiene unas preciosas vistas sobre los montes y las rocas en que se alzan otros monasterios. Este es famoso por su pequeño museo y los impresionantes frescos bizantinos que lo decoran. En la primera planta

El Monasterio de San Esteban (Agios Stefanos) (entrada 3€) es el de más fácil acceso, ya que se llega por un puente sin necesidad de subir muchos escalones. Es un monastere monjas. Las vistas sobre el río y el pueblo son muy bonitas. En la primera planta se puede ver la polea y también una enorme barrica de 600 litros para hacer cerveza.





Finalizadas las dos visitas paramos en un mirador para hacer algunas fotos antes de partir hacia  la pequeña población de Kalambaka  (que da nombre a toda la zona). Lo mejor de esta localidad es la Catedral de la Asunción, un edificio con tres naves decoradas con frescos.

Desde aquí volvemos al hotel y pasamos el resto de la tarde en la piscina del hotel que tenççia unas vistas impresionantes de las rocas. de Meteora.



Viernes, 12 de julio           DELFOS

Tras el desayuno partimos hacia Defos, otro de los imprescindibles si se visita Grecia; en el trayecto hacemos una parada en el León de Queronea, un imponente monumento funerario de mármol, de 6 metros de altura, erigido en el 338 a.C. y que conmemora a los 254 miembros del Batallón Sagrado de Tebas que murieron luchando contra Filipo II de Macedonia.

Antes de llegar a Delfos (entrada al museo y yacimiento 12€) hacemos otra parada en Arachova, el pueblo a los pies del Monte Parnaso. Damos un paseo por sus calles flanqueadas de casas de piedra y madera.

Es un pueblecito bastante pequeño y la finalidad de llegar hasta él es visitar el cercano yacimiento de Delfos.



Comemos y nos dirigimos al Museo Arqueológico de Delfos donde, entre otros objetos, se puede contemplar el aúriga de broce (uno de los pocos bronces griegos originales que se conservan y que representa un joven que llevaba las riendas de los caballos de los carros en las carreras de circo. Esta escultura formaba parte de un grupo más amplio del que solo quedan fragmentos de cuatro o seis caballos y un pequeño esclavo que se situaría ante ellos) o el agias de Lisipo (estatua de un joven atleta desnudo)




Finalizado el recorrido por el museo nos dirigimos a ver el parque arqueológico de Delfos, a los pies del monte Parnaso, que fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1987. De entre todo lo existente en él cabe destacar el Templo de Apolo, un teatro, el estadio, el tesoro de los atenienses y el Templo de Atenea Pronaia que incluye el tholos, un edificio circular icónico.



 Ya atardeciendo volvemos al hotel.


Sábado, 13 de julio           PATRAS - OLIMPIA

Tras el desayuno salimos hacia Patras, tercera ciudad de Grecia. La carretera ofrece un precioso paisaje bordeando todo el mar de Corinto. Cruzamos el famoso puente del río Antirio (cruzarlo cuenta 74,50€), una estructura que conecta la parte norte de la península de Peloponeso con el resto de Grecia; una vez al otro lado nos hallamos en el Peloponeso que hoy se considera isla ya que el ismo lo rompió el canal de Corinto. El puente cuenta una longitud de aproximadamente 25 campos de fútbol y, el puente más largo de su tipo del mundo.

Ya en Patras realizamos, con una guía local, una visita panorámica en la que destaca la Catedral de San Andreas que nos pareció lo único interesante. Esta catedral es la tercera más grande de los Balcanes tras la de Belgrado y Santa Sofía. En ella se conserva el cráneo de San Andrés. Nos llama la atención tambie´n que en su decoración aparecen unos nazis y una gran lámpara de madera. En un jardín frente a la catedral se puede ver un busto de Cervantes.




Desde Patras emprendemos el camino hacia Olimpia que será nuestro destino siguiente. Olimpia no es una ciudad grande (casi es una única calle con tiendas) pero sí famosa ya que en ella se celebraron los primeros juegos (de ahí su nombre “Juegos Olímpicos”) que tenían lugar cada cuatro años y gozaron de una importancia comparable a los Juegos Píticos que se celebraban en Delfos. Los primeros juegos de los que se tiene constancia se celebraron en 776 a. C.

También había un santuario que alcanzó gran importancia desde la época arcaica, como lo demuestra la gran cantidad de exvotos hallados de este periodo.

En el periodo clásico se construyó el templo de Zeus, con su gigantesca estatua de oro y marfil de Zeus hecha por Fidias, la cual era considerada una de las Siete Maravillas del Mundo. Cerca del templo de Zeus, excavaciones arqueológicas han encontrado el taller de Fidias, con numerosas herramientas del escultor. Las abundantes ofrendas y obras valiosas acumuladas en el templo llevaron a que fuera saqueado varias veces en la Antigüedad.

Durante la dominación romana, Olimpia se enriqueció, especialmente el perímetro sagrado, el Altis, donde Nerón mandó construir un palacio. Tras la muerte de Adriano la ciudad entró en decadencia y los últimos juegos se celebraron en 393.

En Olimpia visitamos el Estadio, el yacimiento , que merece mucho la pena, y el Museo Arqueológico (entrada general 12€ y reducida 6€).


Hoy hace muchísimo calor así que decidimos pasar el resto de la tarde descansando. Encontramos un restaurante no muy lejos del hotel, el “Tourist Club”, que tiene una estupenda piscina a la que se puede entrar pagando una consumición. Y eso es lo que hacemos.


Domingo, 14 de julio        OLIMPIA - MICENAS - EPIDAURO - CORINTO

Tras el desayuno emprendemos la ruta de hoy que nos llevara a Micenas, Epidauro y Corinto para finalizar en Atenas donde tenemos el hotel.

La primer parada es Micenas donde visitamos la Puerta de los Leones, las murallas y la Tumba de Agamenón. La civilización micénica se desarrolló aproximadamente entre el 1700 y el 1100 a.C. y debe su nombre a esta ciudad, que fue su principal centro de poder. Hoy es un importante sitio arqueológico  famoso por ser el hogar legendario del rey Agamenón y por sus imponentes ruinas.



Finalizada la visita continuamos el trayecto hacia Epidauro donde llegamos a primera hora de la tarde tras comer en el camino.

En Epidauro lo más importante es el teatro aunque en la antigüedad la localidad fue conocida por localizarse aquí un santuario dedicado a Asclepio (dios de la Medicina) y el lugar era considerado el centro de curación más importante de toda Grecia. Gracias a su importancia, la ciudad pudo enriquecerse y dotarse de un teatro que más tarde llegó a ser más famoso que el propio santuario.

Vemos el museo de la medicina (donde se conserva instrumental médico de la época) y las ruinas del hospital.


Finalmente nos acercamos al yacimiento en el que, como digo, los más impactante es el teatro. (OJO: hay que llevar agua porque el calor es, en esta época, horroroso y las botellitas pequeñas cuestan aquí 4€)


Se trata de una edificación muy bien conservada del siglo IV a. C., hacia el 350 a. C., que fue construida para acoger cada cuatro años las Asclepeia, un concurso en el que se combinaban pruebas gimnásticas y musicales, en honor del dios médico Asclepio.

El teatro es imponente y se considera el más perfecto acústicamente ya que se puede oír la voz humana desde la última grada con total nitidez. Fue diseñado por el arquitecto Policleto el Joven; actualmente tiene 55 gradas y una capacidad de 14.000 espectadores aunque originalmente había 34 gradas (21 fueron añadidas posteriormente por los romanos).

Finalizada la visita volvemos al bus y emprendemos el camino hacia el famoso canal de Corinto. Llegamos allí a media tarde y paramos en la zona en la que hay uno de los puentes para peatones y automóviles y desde donde hay unas vistas fabulosas del mismo. También hay se puede tomar algo en un bar completado con una pequeña tienda de recuerdos.

Aunque el proyecto del canal no se concretó hasta el siglo XIX, la idea venía concibiéndose desde al menos el siglo VII a. C., cuando Periandro de Corinto pensó en ejecutar una obra similar pero se vio obligado a cancelarla debido a las dificultades técnicas, insalvables para la época, construyendo en su lugar una rampa de piedra sobre el istmo de Corinto a la que se conoce como Diolkos, y cuyos restos pueden verse todavía hoy discurriendo de forma paralela al canal. Tras otros intentos de construcción del canal en diferentes épocas, su construcción definitiva tuvo lugar en el siglo XIX; comenzó en 1881 y se inauguro, tras 12 años de trabajos, en 1893. Es una es una obra maestra de la ingeniería (con una longitud aproximada 6,4 kilómetros, una anchura que oscila entre los 21 y 25 metros y paredes que se elevan hasta casi 80 metros.



Visto el canal, volvemos a Atenas donde llegamos casi a la hora de cenar debido al enorme tráfico.

Tanto Epidauro como el canal, sobre todo Epidauro, son dos imprescindibles si se visita el país.


Lunes, 15 de julio              ATENAS

Hoy tenemos el día libre así que decidimos pasarlo en una de las islas más conocidas del mar Egeo: la isla de Hydra famosa porque no permite el tráfico de vehículos a motor y porque en ella vivió el cantante y poeta Leonard Cohen durante varios años en la década de los 60; aquí compuso sus primeras canciones, además de escribir novelas y poemas, transformándose de un escritor desconocido en una leyenda musical.

Para llegar a esta y otras islas cercanas a la capital (como Egina o Poros) hay que tomar un barco que parte del puerto Pireo, un puerto bastante caótico (como el resto del país). Tenemos el billete que sacamos por internet para las 09:30, pero al llegar se ha cancelado el barco y tenemos que ir a la oficina (una caseta en el mismo puerto) a que nos devuelvan el dinero y sacar el billete con otra naviera para las 10:00.

Tras este contratiempo logramos llegar a la isla. Es preciosa y muy tranquila. Damos un paseo por la zona del puerto y alrededores y decidimos ir al otro lado de la isla para comer y pasar el día en la playa. En el mismo paseo marítimo, justo delante del reloj, hay muchas barcas que van a las diferentes playas. Se pregunta a los barqueros hasta dar con la que va a la playa deseada y se paga en efectivo (se puede sacar billete de ida y vuelta, y ellos te dicen a qué hora volverán a recogerte) Se paga en efectivo. No es complicado.

Así que partimos con la barca hasta la zona norte de la isla donde había una playa estupenda, con aguas cristalinas y un restaurante donde comimos. Pasamos la tarde en una hamaca entre sol y baños y a la hora indicada vol ió puntual el barquero para trasladarnos de vuelta al muelle de Hydra. Tomamos allí algo hasta la hora de salida del barco de vuelta a Atenas. Ha sido un día de relax muy agradable y una visita muy aconsejable a esta isla.  



De vuelta en Atenas, cenamos y salimos a tomar una copa a la terraza de un hotel cercano con buenísimas vistas, Novotel Athens Hotel.



 

Martes, 15 de julio

Tras el desayuno nos trasladan al aeropuerto para volver a Madrid  y con esto finaliza nuestra ruta por Grecia.

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