Lunes, 24 de agosto
Salimos de Albacete por la mañana, en tren, y llegamos a Vitoria, vía Valladolid, por la tarde.
El hotel ha sido una buena elección ya que es muy céntrico, hotel Vitoria Centro, justo al lado de la plaza Nueva y la de la Virgen Blanca.
Este primer día lo dedicamos a dar un paseo por el casco histórico. También cogemos un trenecito turístico para tener un primer contacto con la ciudad sin necesidad de Google Map.
Al bajar del tren recorremos a pie el centro, la plaza de España, la de la Virgen Blanca, la calle Arquillos, la plaza del Machete y visitamos la iglesia de San Miguel que, sin ser la catedral, es la iglesia más importante de la ciudad ya que en ella se encuentra la Virgen Blanca que es la patrona de Vitoria.
Es el templo más antiguo del que se tienen noticias, puesto que se cita en 1181, con motivo de la concesión del fuero de población a la villa de Vitoria. De visita obligada es la capilla de la Virgen Blanca, patrona de la ciudad, presidida por una talla policromada de mediados del s. XIX.
Llama la atención la balconada hacia la plaza de la Virgen Blanca, en la que hay una hornacina de la Virgen (una copia, la escultura original está en el Museo Diocesano de Arte Sacro) y la escultura de “Celedón” un personaje típico de las fiestas de la ciudad.
También damos un paseo por la zona nueva y cenamos muy bien en un bar de pinchos muy concurrido y con gran variedad, Toloño, en la plaza de la Virgen Blanca. De postre nos comemos un helado en una heladería de la misma plaza.
Antes de continuar queremos incluir una curiosidad de esta ciudad en lo que se refiere a la restauración y es que ningún bar o cafetería tiene servicio de terraza ni de mesas; aquí la costumbre es pedir personalmente en la barra, pagar y llevarte tu propia comida a la mesa. Sólo tienen camareros para recogerlas. En un principio pensamos que era sólo el sitio donde cenemos pero hemos visto que es en todas partes igual
Martes, 25
Por la mañana teníamos reservado un free tour por todo el casco histórico con Civitatis. Ha durado casi dos horas y es muy interesante ya que durante el recorrido te van contando anécdotas y ofreciendo información de los lugares y edificios más emblemáticos de la ciudad y ha sido un buen sistema para situarnos.
Durante el recorrido paseamos por todas las calles de “la almendra”, que es como se denomina al centro histórico debido a su forma de almendra, y también un poco de la zona nueva.
Después damos un paseo antes de la comida que tenemos también reservada en un restaurante del centro, Perretxico, muy recomendable. El menú del día (por 19,90) ofrece muchos platos con 1º, 2º y postre más pan de hogaza y bebida. Comida riquísima: salmorejo de frutos rojos y timbal de bacalao al pil pil.
Descansamos un poco y dedicamos la tarde a ver varios museos: el museo arqueológico, el Fournier de naipes, ubicados en el casco antiguo, en el palacio medieval de Bendaña; y el Artium Museoa (Museo de Arte Contemporáneo)en la zona nueva.
El más curioso ha sido sin duda el de naipes. Las famosas barajas de Heraclio Fournier se fabrican en Vitoria y este museo es el único en el mundo dedicado a los naipes, tanto de juego como de tarot.
Heraclio Fournier establece en Vitoria en 1870 su empresa de fabricación de naipes, y en el año 1916 le sucede en la dirección de la empresa su nieto Félix Alfaro Fournier, quien comenzó su propia colección de cartas recopiladas durante viajes tanto dentro como fuera de España. También se nutre de donaciones de particulares, coleccionistas y otros fabricantes. A esta colección se le fueron sumando diferentes naipes con el paso de los años hasta que, en el año 1984 la colección constaba de más de tres mil barajas.
En el interior del Museo de Naipes podemos encontrar colecciones de barajas procedentes de todo el mundo. Por ejemplo, las “ganjifas”, que son barajas procedentes de India de forma circular y decoradas a mano con vivos colores. O las barajas japonesas, empleadas para diversos juegos e incluso para aprender poesía.También podemos acercarnos al origen de los naipes a través de antiguas barajas chinas y persas. Una gran parte de la colección también la constituyen barajas fabricadas en España desde la Edad Media hasta nuestros días. Entre ellas se encuentran también, obviamente, las barajas Fournier.
El Artium Museoa se ubica en la parte nueva de la ciudad, en un enorme edificio de cemento y cristal. La entrada es gratis todos los día y el domingo en horario de 11:00-14:00 y de 17:00-20:00 .
Es interesante la arquitectura de este museo, cuyos espacios se encuentran en gran medida por debajo del nivel del suelo con lo que podemos hablar de un museo-bodega. También cuenta con un jardín muy agradable y una cafetería donde nos tomamos un refrigerio. (bastante cara, por cierto)
El resto de la tarde lo dedicamos a recorrer el casco antiguo que está bastante deteriorado. Sucio y con gran parte pintarrajeado con horribles grafitis.
Cenamos en un bar de pintxos y nos retiramos a descansar.
Miércoles, 26
Hoy dedicamos el día a visitar las catedrales y los palacios de Vitoria.
La ciudad tiene varias iglesias interesantes y dos catedrales: la vieja o de Santa María y la nueva o de María Inmaculada.
Comenzamos por la catedral de Santa María que sólo se puede ver concertando una visita guiada (hay dos modalidades: sólo la catedral o esta y la torre). Nosotros hemos reservado la segunda.
La reserva se puede efectuar por teléfono en el 34 945 255 135, online o en la taquilla. En temporada alta es recomendable reservar con tiempo. El precio es de 11€ y la duración de 90 minutos. El acceso para las visitas se realiza por el cantón de Santa María, no por la entrada principal.
Adentrarse en la Catedral de Santa María es comenzar una experiencia diferente a cualquier otra visita de una catedral. Aquí se conoce un edificio de más de 800 años que revela la historia y los orígenes de la aldea de Gasteiz, donde surgió una pequeña iglesia fortaleza que con el paso del tiempo se convirtió en catedral.
La perspectiva de la visita guiada es muy diferentes a la habitual porque se sigue la que han marcado los investigadores durante el proceso de restauración del templo. Comenzado en el año 2000 y aún sin finalizar.
A la Catedral de Santa María se accede por los cimientos y se asciende hasta la torre. Se visitan las criptas musealizadas, la nave, el paso de ronda y el triforio y, paradójicamente, se concluye en la entrada, en un maravilloso pórtico, el pórtico de la Luz, que en su día estuvo policromado.
La visita concluye subiendo a la torre (¡en ascensor!) desde la que se disfruta de una panorámica única de la ciudad.
Como curiosidad hay que decir que Santa María es la catedral en la que se inspiró el escritor galés Ken Follet para su novela Un mundo sin fin que es la continuación del best seller Los pilares de la tierra.
Finalizada la visita nos dirigimos a la catedral de María Inmaculada o Catedral Nueva. El acceso es gratuito y las visitas guidas tienen un precio de 5€. Nosotros la vimos por libre y tuvimos suficiente.
Pese a ser un templo neogótico del siglo XX, esta Catedral esconde un gran valor histórico-artístico. Lo más interesante es su cripta y las enormes vidrieras junto a la balconada situada a 22 metros de altura hacen que una visita a este templo sea imprescindible. En el interior se encuentra el Museo de Arte Sacro que también se puede ver gratis.
Desde aquí nos dirigimos al restaurante El Tabanko donde hemos reservado para comer. La comida no estaba mal pero tampoco era gran cosa y el menú del día costaba alrededor de 30€ (carito). La atención sí ha sido excepcional.
Descansamos un poco y por la tarde a las 17:00 tenemos reservada una visita guiada al Palacio Villa Suso. (sólo se puede acceder mediante visita guiada de las que hay una por la mañana y otra por la tarde. Se puede hacer la reserva en la Oficina de Turismo o en el tfno. 945 161598
El palacio de Villa Suso es un palacio-fortaleza y donde hay se halla la puerta de acceso, anteriormente se encontraba una parte de la muralla con ventanas, saeteras y una galería superior, pero sin puerta; y debe su nombre a que, como estaba construido en la muralla y por el desnivel del lugar, su entrada principal estaba en la parte de arriba o Villa Suso (“suso” significa “arriba”).
Fue ordenado construir sobre el año 1538 por D. Martín de Salinas, embajador del Emperador Carlos V. Una curiosidad del mismo es que al rehabilitar el edificio en la década de los ochenta del pasado siglo, encontraron un enterramiento con una lápida y existe una leyenda sobre el fantasma que habita en él. En la actualidad el palacio se utiliza como sede de congresos y del departamento municipal de Cultura y Educación.
La visita guiada ofrece aspectos históricos de la ciudad, del palacio y de personajes vinculados al mismo, mediante un recorrido por las dependencias y exteriores del edificio, incluida la muralla del siglo XI aunando las explicaciones con experiencias de realidad aumentada, realidad virtual y juegos interactivos además de otros recursos expositivos, como hologramas y maqueta de la ciudad medieval.
Desde aquí nos acercamos al Palacio - Casa del Cordón, pero lo encontramos cerrado en agosto y se frustra la visita. El nombre viene dado por el cordón franciscano de piedra que rodea uno de los arcos de la fachada.
Este palacio es uno de los escasos ejemplos de arquitectura señorial y mercantil de origen medieval de Euskadi. En su interior se halla una torre que, pese a las transformaciones sufridas, conserva importantes elementos estructurales del los siglos XIII al XV. El edificio se construyó en el siglo XV por deseo de Juan Sánchez de Bilbao, un rico judío converso.
Es muy curiosa la pequeñísima puerta de acceso que se dice fue construida a propósito para que todo aquel que entrara por ella en el palacio tuviera que agacharse.
El edificio ha sido testigo de grandes eventos de la historia: albergó a los Reyes Católicos, a Felipe el Hermoso y se dice que Adriano de Utrech, recibió en esta casa la noticia de su elección como el Papa.
Según nos informan lo más bonito del edificio es una sala que contiene una bóveda gótica estrellada y policromada.
Como no podemos visitarlo, nos sentamos en una terraza a tomar una bebida fresca y pasamos el resto de la tarde recorriendo parte de la “Ruta de los murales” en el casco histórico (hay planos de esta ruta en la oficina de turismo)
El IMVG (Itinerario Muralístico de Vitoria-Gasteiz) nació en 2007 como una iniciativa ciudadana y artística impulsada por Verónica Werckmeister, Christina Werckmeister y Brenan Duarte. Su objetivo era claro: transformar el entorno urbano en una galería de arte abierta, accesible y participativa. Desde entonces, más de 40 murales han sido creados con la colaboración de artistas profesionales, vecinos y voluntarios.
Los murales se han realizado principalmente en el Casco Viejo, pero también en otros barrios como Zaramaga o Ariznabarra, convirtiendo a Vitoria en un referente europeo del arte mural. Cada obra es el resultado de talleres, debates y un proceso colectivo de reflexión y acción artística.
Rematamos el último día en Vitoria visitando la iglesia de San Pedro a la que llegamos por casualidad viendo los murales.
La iglesia de San Pedro Apóstol está considerada Monumento Histórico-Artístico Nacional . El templo, que data de los siglos XIII-XIV, se adosó a la muralla del oeste de la villa medieval, por eso en esa zona, los muros son muy gruesos. En el coro central los muros forman un torreón visible desde el exterior del templo. Lo más destacable es la Portada gótica del siglo XIV accesible desde la calle Herrería (La entrada está al revés en esta iglesia porque a los pies de la nave central estaba la muralla); los restos de elementos fortificados visibles desde el exterior de la calle Siervas de Jesús (saetera); el retablo plateresco de los Reyes y los enterramientos y escudos nobiliarios en zona de cabecera.
Finalizada la ruta de la tarde nos sentamos en la plaza Mayor a tomar unos pinchos y despedirnos así de la ciudad.





